Reforma de cocina en Getafe: más luz, más orden y un espacio pensado para compartir
Esta cocina en Getafe era cerrada, oscura y con una distribución que ya no encajaba con la forma de vivir de la familia. Querían algo distinto: abrirla, ganar metros, integrar una habitación contigua y convertirla en un espacio donde cocinar y conversar fueran parte del mismo momento.
Desde el principio supe que el corazón del proyecto estaría en la distribución: derribar un tabique, reorganizar instalaciones y apostar por una cocina en U que multiplicara la superficie útil sin perder armonía. Así fue como pasamos de una cocina antigua y encajonada a un espacio lleno de luz, con más almacenaje, mejor circulación y un diseño que la familia ahora disfruta todos los días.
Así era
Esta vivienda en Getafe, un piso familiar bien ubicado, contaba con una cocina original que había quedado obsoleta. Los muebles eran antiguos, la encimera era escasa y el espacio estaba completamente separado del salón por un tabique.
La falta de luz natural y la sensación de encierro hacían que la cocina se sintiera más como un rincón de paso que como un lugar donde apetece estar. A pesar de que la familia pasaba mucho tiempo allí, no era un espacio cómodo ni acogedor. Tampoco lo era práctico: el almacenamiento era limitado y el flujo de trabajo estaba mal resuelto.
Uno de los grandes problemas era que no se podía cocinar mientras se conversaba con otras personas. El espacio aislaba en lugar de integrar, y eso era justo lo que queríamos cambiar.




Lo que propuse
La propuesta pasaba por abrir la cocina a una habitación contigua para ganar metros, luz y conexión con el resto de la casa. La idea no era solo tirar un tabique, sino redefinir completamente el espacio: mejorar la circulación, multiplicar el almacenaje y modernizar cada componente sin perder calidez.
Durante la demolición encontramos una bajante comunitaria justo en el tabique. Redirigimos la tubería a pared y la dejamos completamente integrada, sin afectar la estructura y garantizando su acceso futuro si fuera necesario. Este tipo de imprevistos técnicos son comunes, pero si se resuelven bien, no suponen ningún freno.
Reorganicé todas las instalaciones (agua, electricidad, puntos de luz y enchufes) y preparé una distribución en U con tres zonas de trabajo perfectamente definidas: lavado, cocción y conservación. El objetivo era que cocinar fuera fácil, fluido y que todo estuviera al alcance.




Así quedó
Con el nuevo espacio abierto, la cocina se transformó por completo. Diseñé una distribución en U con los siguientes elementos clave:
Fregadero frente a la ventana, con luz natural directa y zona de preparación iluminada durante todo el día.
Placa de inducción Balay y dos caceroleros XL. Esto permite acceder a ollas y utensilios fácilmente.
Frente vertical con frigorífico, horno, microondas y vinoteca Teka, todo integrado en una composición limpia, funcional y estética.
La encimera y el frente son de porcelánico Ascale Lucca Gold 12 mm, un material muy resistente y elegante, con vetas suaves que aportan calidez. Al usar el mismo material para el frente de cocina, logramos un efecto de continuidad visual que amplía el espacio.
El mobiliario es de OB Cocinas, modelo Zagreb en lacado color crema, con interiores en madera. Combiné tiradores dorados en los muebles bajos y sistema gola en los altos para diferenciar zonas y aportar sofisticación sin recargar.







«Nos cumpliste el sueño de tener la cocina tal cual la imaginamos»
Cuando escuchas eso, sabes que cada decisión valió la pena. Desde el primer render hasta el último remate.
Soy José, arquitecto, y estoy aquí para convertir tu cocina en el corazón del hogar.
Recuerda, una cocina bien diseñada puede transformar no solo tu hogar, sino también tu forma de vivir y disfrutar los momentos en familia.







